El zumo de naranja natural, considerada la bebida más saludable por la mayoría, puede ser mejor opción que muchas otras, como los refrescos o los zumos procesados pero siempre va a ganar la fruta en sí.
El zumo de naranja no conserva todas las propiedades que nos puede aportar una pieza de fruta de naranja entera. Las diferencias entre estas dos opciones radican en la cantidad de fibra, azúcares y calorías.
Diferencias entre una naranja y el zumo de naranja
Al tomar una naranja entera estamos ingiriendo toda su fibra natural que se encuentra entre la piel de la naranja y la pulpa, en cambio, cuando la exprimimos, y además decidimos pasar ese zumo por un colador, ya no nos quedará casi pulpa y perderemos toda la fibra que esta fruta puede aportarnos.
Otro inconveniente de beber zumo de naranja en lugar de optar por comer la naranja entera se encuentra en la absorción de azúcares.
Al eliminar toda la fibra de la fruta, estamos provocando que nuestro organismo absorba los azúcares con mucha mayor rapidez, lo cual no es bueno ni saludable.
¿Por qué no es bueno que nuestro organismo absorba mucha azúcar de golpe? El caso es que cuando tomamos una pieza de fruta, o una naranja entera, la fibra nos ayuda a absorber el azúcar lentamente, si eliminamos la pulpa, el azúcar provocará un aumento de glucosa que lleva a un aumento de insulina y se verá reflejado en grasa.
En su caso, la fibra es muy saludable ya que nos ayuda a digerir la comida mejor y estimula el tránsito intestinal.
Además de disminuir los niveles de glucosa en sangre, la fibra disminuye también los niveles de colesterol, disminuye el riesgo de padecer enfermedades del corazón, y evita el estreñimiento.
Al comer la pieza de naranja entera aprovechamos todas las propiedades que contiene la naranja, algunas muy beneficiosas como el betacaroteno, un antioxidante que ayuda a formar la vitamina A, contiene también vitamina C. Para que nos hagamos una idea, 100 g de esta fruta cubren el 90% de los requerimientos de esta vitamina que se necesitan al día, y contiene otras sustancias que protegen las células.
Otro dato importante, si estás a dieta o pensando en quitarte unos kilitos de más, igualmente la mejor opción será optar por la naranja en fruta antes de prepararte un zumo.
Al exprimir las naranjas y hacerte un zumo necesitarás muchas más naranjas y te saciarán lo mismo que si te tomas una sola pieza, por lo tanto, estarás ingiriendo más calorías, debido a que las calorías de una pieza de naranja y las de un zumo son las mismas.
La fibra de la fruta contribuye al efecto saciante y además ayuda a retrasar el hambre.
Comer una pieza de naranja es mejor que beber zumo
Aunque queda claro que comer una pieza de naranja entera es mejor que beberla en zumo, hay quienes simplemente no soportan la fruta, y no les resulta nada agradable tomarla. Para ellos, proponemos la opción de hacer batidos usando toda la fruta, con su pulpa, su fibra, y sus vitaminas.
Sin embargo, que una opción sea más beneficiosa que la otra no significa que no esté bien disfrutar de un zumo de naranja, sobre todo esos meses de verano en los que buscamos una bebida fresca y ligera.
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