Hace unos días participamos en una encuesta donde se nos preguntaba sí estaríamos dispuestos a adelantar nuestra hora de cena y encuadrarlo a las 20:00 – 20:30 horas.
Y muchos se preguntarán ¿Y por qué esta encuesta?
La situación actual de pandemia y los ajustes o restricciones que se están tomando no solo a nivel nacional sino también a nivel mundial; en numerosas ocasiones se dirige a restringir horarios en el ámbito de la hostelería y la restauración, tanto en aforo como en el adelantamiento del horario de cierre. Y es que parte de la geografía española se ha visto ante la tesitura de tener que cerrar sus locales a las 22:00 horas, no pudiendo aceptar a clientes nuevos en el local a partir de las 21:00.
Esta restricción es completamente contraria a nuestra costumbre en cuanto a horarios, ya que en otros países europeos no pasa, pues la cena se realiza a partir de las 18:30 horas; pero en nuestro país genera un conflicto, entendemos que importante; no sólo porque no estamos acostumbrados a estos horarios, sino porque nuestro ritmo de vida tanto personal como profesional lo imposibilita.
Creo que nos quedaremos con las ganas de saber los resultados de la encuesta pero el motivo en sí de hacerlo y de plantearnos este cambio debe de hacernos replantear cosas y estilos de vida.
Pero, ¿estamos en el año de los cambios no? Y más si el cambio hace que nuestra salud se vea beneficiada, pues en numerosos sitios hemos visto estudios y artículos que hablan y demuestran los grandes beneficios que tiene adelantar nuestro horario de cena y separarla de la hora de descanso. A continuación nombramos algunos, ya que creemos que estamos en el momento más adecuado y propicio para efectuar ese cambio, pues las restricciones actuales lo propician y los cambios y flexibilidades en el ámbito profesional también lo favorecen más que en otras épocas.
BENEFICIOS DE ADELANTAR NUESTRO HORARIO DE CENA
- Evita muchos problemas digestivos y alivia la presión arterial.
- Mejora la calidad del sueño ya que tu cuerpo no tiene que asimilar los alimentos mientras dormimos.
- Alivia la acidez, ya que acercar las cenas a las horas de descanso incrementa las posibilidades de sufrir reflujo, ya que los ácidos del estómago se vuelven más activos tras ingerir alimentos.
- Reduce los niveles de azúcar en sangre y por lo tanto, se reduce el riesgo de algunas enfermedades, como la diabetes.
- No permite empezar las mañanas con más energía, ya que se mejora la calidad del sueño y por lo tanto el descanso profundo nos hace sentirnos mucho mejor y con más energía por las mañanas.
- Minimiza el riesgo de ataques al corazón. Adelantar el horario de cena, hace que nuestro cuerpo se recupere antes del trabajo que realiza durante el día y por tanto la presión arterial se mantendrá en niveles saludables, haciendo que nuestro corazón y nuestro sistema cardiovascular están más saludables.
- Ayuda a adelgazar “No estamos preparados para comer de noche” porque es más difícil metabolizar los alimentos cuando nuestro organismo está en fase de reposo, enlenteciendo la asimilación de la comida.
- Menor propensión al cáncer. Según el Instituto Global de Barcelona (ISGlobal) cenar temprano disminuye en un 20% el riesgo de sufrir cáncer de próstata o cáncer de mama.
- Etcétera.
¡Desde No Problem Cooking animamos a todos los ciudadanos a apuntarse al cambio!